QUE HACER PARA QYE LAS COSAS MARCHEN MEJOR
Apunte a la luna, aunque no acierte, caerá entre las estrellas, dice Les Brown.
Un gran hombre es un hombrecito que no se dio por vencido, Stanley Kresge.
Cuando las cosas no le estén saliendo bien pregúntese si está pensando en cosas buenas o malas.
Salir del negativismo enfermizo y del menosprecio de sí mismo no se logra rápida ni fácil mente; pero una vez que la persona quiera cambiar, se trace un plan y lo siga con sinceridad, obtendrá resultados que desea. Las cosas irán mejor porque la persona se está volviendo mejor.
La Ley de la Oferta es uno de los mayores secretos de éxito de cuantos yo he descubierto.
¿Qué es la ley de la oferta?
Es la operación del principio de abundancia al que se refirió Jesucristo cuando dijo “Yo vine para que tengan vida y que la en abundancia”
“El reino de Dios dentro de vosotros esta”, que es una referencia a todos los grandes valores y bendiciones de la vida: Esperanza, salud, amor, alegría y todas las cosas buenas que nos dio el creador. A usted lo busca su propio bien, y seguirá llegándole en abundancia siempre que usted no ataje el flujo con pensamientos y acciones negativas.
Cuando usted se hace verdaderamente creyente y es positivo y comunicativo en su fe, pensando lo mejor haciendo lo mejor, y siendo lo mejor que pueda.
Cuando uno da de si todo lo que puede, Dios lo recompensa en abundancia.
La verdad es que Dios Padre quiere que usted prospere.
Cuando las cosas no marchan bien, es porque estamos en contacto creativo, y para hacer que marchen mejor lo único que tenemos que hacer es establecer una conexión mas perfecta con el flujo abundante del bien.
El negativismo y los pensamientos sobrios son tan contrarios a la prosperidad que realmente la ahuyentan. La prosperidad se aparta de las mentes llenas de dudas.
Apartando la angustia de su mente, esta fe poderosa y sana estimulara el pensar creativo y modificara las circunstancias en su favor.
No diga nunca que las bendiciones son escasas, o siquiera que el dinero es escaso, pues la sola afirmación de tal cosa los ahuyentara. “Las palabras mismas apretaran las cuerdas de su bolsa en forma que ni siquiera una moneda se pueda meter en ella.
Arroje fuera sus pensamientos, sobrios, que ahuyentan la prosperidad, y en cambio llene la mente de pensamientos radiantes, optimistas, positivos, que atraen el bien que un Dios generoso quiere enviarle por medio de su pensar creativo.
Recuerde que pensamientos y palabras de escasez tienden a convertir la escasez en realidad. Recuerde también que la verdad que pensamientos y palabras de prosperidad lo impulsan a usted en la dirección de la prosperidad y mayor éxito, porque usted tiende a convertirse en lo que piensa y afirma, ora y visualiza.
Si pudiera usted creer! ¡Si quisiera creer! Entonces nada sería imposible para usted.
Cualquier oficio se mejora pensando con sensatez. Del pensar salen las ideas que hacen que las cosas marchen mejor. Y cuando su pensamiento es positivo, tiene usted un instrumento de doble filo para lograr el mejoramiento.
Usted y yo podemos ser identificados para levantarnos por encima de nuestros fracasos y pese a todas las dificultades, hacer que las cosas marchen mejor que nunca.
PRIMERO: Varias veces al día parece derecho como si fuera a alcanzar el cielo con la coronilla.
Levante la cabeza lo más que pueda buscando el infinito.
SEGUNDO: Piense alto. Piense pensamientos grandes, pensamientos victoriosos.
TERCERO: Póngase derecho espiritualmente. Piense en la grandeza de Dios. Piense que usted es invencible hijo de Dios.
Nadie modifica una situación a menos que el mismo cambie.
Toda situación externa es reflejo de la condición interna. Cambie usted por dentro, hágase una persona distinta, un ser nuevo y podrá afrontar y mejorar cualquier situación.
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