viernes, 7 de septiembre de 2012





CAPITULO  SEIS
¡EL DIA ES SUYO ¡APROVECHELO!:
Los pensadores positivos siempre valoran el presente día  el pensador positivo piensa que el día de hoy tiene dieciséis horas de vigilia que podrían utilizar para trabajar en realizar sus metas trazadas todos los días me levanto pensando en una frase  que muchas veces la repito en voz alta a veces  lentamente y muchas veces con fuerza misma que me he utilizado para motivar a millares de personas las cuales he ayudado a través de mis conferencias y libros. “Este es el día que hizo el señor exultemos y gocémonos en el”.
Y a veces mi esposa me dice mientras desayunamos “Gocemos hoy de este día” y eso es lo que hacemos personalmente. “el día es suyo” debe aprovecharlo es fugaz pues solo dura veinticuatro horas porque pronto se acabaran
El lugar era Corea la temperatura bajo cero hacia tanto frio que los dedos desnudos se pegaban a cualquier objeto congelado, un soldado se encontraba recostado sobre un tanque se disponía a abrir una lata de frijoles con una navaja, un periodista lo observaba fijamente y le pregunto –si yo fuera Dios usted que pediría –a lo que el soldado le respondió –que me diera el día de hoy. Pensando detenidamente eso es lo que todos deberíamos pedir ¿Qué vamos a hacer con el? Pues respuesta es muy sencilla trabajar para alcanzar nuestras metas no importando los problemas que este acarree los pensadores positivos alcanzan resultados poderos porque aman la vida pues trabajan con entusiasmo y trabajan duro.
Mi esposa Ruth y yo viajamos a una provincia de Alberta Candad estuve dando una charla, y muy temprano partimos con rumbo al aeropuerto pero la mañana era fría con una temperatura de un grado bajo cero podíamos contemplar las montañas rocosas el cielo era azul sin ninguna nube ni contaminación alguna la majestuosidad de la cordillera, nuestro vuelo no salía sino hasta dentro de una hora decidimos dar una caminata  hasta que nos vimos fuera de los terrenos del aeropuerto, mi esposa y yo estábamos maravillados con la belleza que nos rodeaba cuando nuestro avión despego pude ver como las montañas que en sus cumbre se encontraban cubiertas de  hielo me sentí asombrado de tanta belleza le dije a mi esposa esto me encanta quiero vivir mucho tiempo para poder tener momentos como este mi esposa como es practica me contesto “bueno si practicas el pensamiento positivo vivas mucho tiempo tienes muchos días por venir. Hagamos una cosa. Tomemos el día de hoy y todos los días siguientes y llenemos cada uno de la belleza y el romance y la alegría de vivir que Dios no da”
Así pues amigo el día es suyo ¡Aprovéchenlo! ¡Agárrenlo! ¡Ámenlo! ¡Vívanlo!
Alguien podría decir tristemente que no todo es color de rosa que existen calamidades por venir “¿como va a armonizar todos los días negros y aun trágicos, con toda esa bella palabrería acerca de lo bueno que son todos los días”?
La verdad es que e nadie me ha hecho jamás esta pregunta pero yo si me la hecho. En realidad no es como le sucede puesto que (pues son muchas las cosas malas que nos pueden ocurrir lo importante es la filosofía con la que las enfrentamos. En ese momento especifico sean como sean las cosas mala que le ocurran a usted y a mi debemos de sacar provecho incluso de esas situaciones y desde luego inyectarle muchas ideas positivas y mucha esperanzas.
El capitán Max Cleland era hasta esa mañana un joven vigoroso pero antes de Como se hizo expertos de los días buenos y un genio de la vida victoriosa cita tres principios que podrían servirnos
1.    Esforzarse por aceptar los problemas el decía “Que Dios me conceda la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar.

2.    Encontrar otra puerta que se abra por que se dice que cuando una puerta se cierra otra se abre de par en par.

3.    Dejar que Dios le ayude a uno.

Ann Person se encontraba recluida en un hospital su esposo Herb se encontraba enfermo la familia se encontraba prácticamente en la miseria pero Ann era una pensadora positiva se decía a si misma que ahí recluida no podía hacer otra cosa orar, pensaba que en sus cuarenta años de vida no se había enfocado en hacer algo definitivo y recordaba cuando era niña que le hacia sus vestidos a sus muñecas y su meta en ese entonces no era otra sino que convertirse en una modista renombre y ese hospital comenzó experimentar el miedo ella le oraba al señor decía –señor si me sacas de este problema de salud hare algo de provecho con mi vida sintiéndome al día siguiente fortalecida cuando en las clase mis alumna me decían que nunca se habían sentido tan motivadas. En una ocasión una de ellas sintiéndose muy contenta me mando a obsequiar una caja llena de pedazos de tela llamada genero de punto siendo este  un materia muy raro y poco conocido por las costureras caseras escuchaba decir a otras costureras que este material era imposible trabajar puesto que a la hora de manipular se deformaba totalmente, pero yo estaba decidida que debía hacer algo con este material y me di cuenta que al estirarlo a la medida y al mismo tiempo coser se podría alcanzar muy buenos resultados un día se corrió la voz de esta revolucionaria técnica comenzaron a llegarme ofertas de señoras que me llamaron para que yo les diera clase de como trabajar con este material que fue dirigido a un grupo de señoras que vivían en un poblado pequeño.